miércoles, 3 de abril de 2013

paliza esperada inesperada antes de dormir ... ;)


Anoche mi amor me dio una paliza. Habíamos tenido un par de desencuentros respecto a que yo no soy tan paciente como debería, mientras el sí, y lo fue desde que empezamos nuestra relación  hace ya unos añitos atrás… en fin, estábamos en el dormitorio, hablando en la cama, cuando termine en una situación de una azotaina inminente. Y como era de carácter netamente disciplinario no iba a ser nada suave…
El se sentó en la cama, apoyado en la cabecera, con sus piernas extendidas sobre la cama, para colocarme sobre sus rodillas  cómodamente, y con la cola bien alta, cerca suyo. Así me empezó a dar chirlos, fueron muchos, cada vez ardían mas y hacían que me empezara a quejar despacito (no soy de las muy ruidosas generalmente), las nalgadas iban de despacio a fuerte en su intensidad,  y estaban ya siendo suficientes para hacerme entender bien claro porque estaba ahí. Se dieron en varios “episodios” (jaja) por llamarlos de alguna manera, y estaban discontinuados por caricias y algunos pellizcos; realmente fueron muchos chirlos.
En un momento, mi amor me hizo ponerme de pie y asumir la posición de recostarme boca abajo sobre la cama, esta vez mi cabeza se ubicaba frente al respaldar de la cama y el estaba de pie a mi lado, al costado de la cama. Así comenzó a usar la zapatilla, que me duele bastante generalmente, y en ese momento impactaba sobre una gran porción de la cola,  y fui sintiendo como se ponía cada vez más roja y caliente.
No sé cuantas fueron con la zapatilla , pero en un momento pasamos a la posición “de la gotita” , esta es una postura que deriva de ponerse en cuatro, pero luego de ello,  la espalda desciende hasta apoyar la mejilla sobre la cama, dejando la cola totalmente expuesta; así el retomo los chirlos , y luego de unos cuantos hace un intento de azotarme con la zapatilla en esa postura , pero realmente no me aguante , y le pregunte si me dejaba ponerme en cuatro “original” ;) , y por suerte me dijo que sí.
Una vez que me puse en cuatro, ya ubicadita sobre la cama, el retomo la zapatilla.
-          Vas a recibir catorce en cada nalga ; me dijo
-          ok
le respondí con la mayor firmeza que pude, aunque me da bastante susto la zapatilla…, pero las recibí todas,  no fueron nada suaves, así que me hicieron apretar los dientes,   y las ultimas fueron bastante dolorosas , porque fueron mucho más fuertes que las primeras… , yo pensé que ahí terminaba el castigo  , pero nada de eso todavía.
Estando  en cuatro, mi amor me dejo sola en el dormitorio, y al ratito volvió con una cuchara de madera de nuestra cocina. Fueron  varios golpes con ella,  me azotaba de la nalga  izquierda a la   derecha,  rítmicamente, y siempre cayendo el impacto  en el mismo lugar de la nalga, auch!, honestamente no sé cuantos fueron, pero sentí muchos  y dolieron bastante.
Nuevamente el  me recostó  boca abajo, y me dio unos chirlos mas, aunque después de la cuchara fueron casi una caricia…  el tema es que agarro el cinto, que estaba preparado detrás  de él  en el placar. Me dio varios azotes en esa postura, no demasiado fuertes, y después me hizo cambiar de posición. Recibí el  cinto de nuevo, esta vez en cuatro, de nuevo sobre la cama, y  si,  fue fuerte esta vez, y  dolieron… y mucho; pero luego de unos cuantos  más, la paliza termino.
Me quede en 4 en la pieza un rato,  en realidad no sabía si había terminado, el salió, y al volver me dejo abandonar la posición, y ahí confirme que era todo por esa noche.
Cuando nos recostamos de nuevo en nuestra cama,  la cola me ardía mucho, estaba caliente y roja… así que él me puso crema hasta que esas sensaciones bajaron un poco...lo suficiente para poder dormir boca arriba , jaja ; la cola ,aun hoy  después de varias horas ,me duele bastante aunque solo tengo las marcas de la cuchara de madera…

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